jueves, 15 de noviembre de 2007

Es motivo de orgullo y satisfacción...

Cuatro meses después vuelve a ser época de cambios. Según el Ayuntamiento, que ya ha puesto las lucecitas en las calles (por cierto, una de ellas cae justo debajo de mi ventana), ya es Navidad. Dias de familia, de villancicos, de regalos, de cenas... Clotilde estará contenta.

Cambios en casa y en mi vida laboral. La experiencia de acceder a "esa empresa líder en el sector turístico" no ha sido todo lo provechosa que queria y me he pasado cuatro meses prácticamente rascandome los bajos a dos manos. ¿¿Porque coño el capullo del jefe ha estado pasando de mi durante cuatro meses y a un dia de dar los quince dias hacemos una reunión y me intenta pintar las mierdas de rosa??. Después de estas amables palabras diré una de las cosas que rarísimamente pueden salir de mí, pero soy yo, Pep, ahi vá: ¡quiero trabajar!. Después de unas entrevistas que tengo la semana que viene elegiré y me iré de este templo de la vaguería.

En casa estamos en pleno proceso de selección de una persona que comparta morada con los tres inquilinos actuales. La búsqueda es dificil, pero tenemos una candidata -si, una chica- que parece valiente y parece ser que sería capaz de meterse en una casa habitada por tres chicos. El Gran Hermano está servido.

Seguiremos informando.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Carta de un hombre pegado a una barriga parlanchina

Querida amiga Clotilde:

Primero debo decir que estoy sorprendido por el hecho de que una barriga sea capaz de razonar y escribir. Por lo tanto me imagino que también dispones de cerebro propio porque sino no me explico tal destreza de palabra, que sumado al cerebro que poseo yo mismo y al cerebro que, segun muchas mujeres, los hombres poseemos en la entrepierna disponemos en total de tres cerebros. Es una lástima, con uno más podriamos jugar al parchís en nuestros ratos libres.

Abordando el tema principal diré que he tomado nota de tu petición y, a pesar de que mi decisión de dedicar parte de mi tiempo de ocio a darle patadas a un balón se mantenga, espero poder llegar a un acuerdo contigo (permiteme que te tutee ya que, al fin y al cabo, somos vecinos) para poder jugar a futbol y tenerte contenta al mismo tiempo.

Mientras tu dejabas de ver a los hermanos pieses yo volvia a verlos y eso me servia para saber cuando debia cortarme las uñas. Anteriormente lo hacía mediante un calendario cada veintiocho dias, como la regla, o cuando en los calcetines se empezaba a crear una bonita patata. Esa situación, como comprenderás, no podia seguir, era comprar una agenda electrónica o adelgazar.

Como comentaba un poco más arriba y para mejorar mi relación contigo debes saber que ayer fui, juntamente con unos amigos del buen comer y buen beber, a un restaurante japonés, de esos que tienen una cinta donde pasan platos de comida sin parar. Debiste disfrutar de la digestión porque me comí prácticamente hasta los cubiertos.

Llegamos sobre las 21h al restaurante y antes de que nos pusiesen la mesa ya estabamos atacando la cinta y disponiendo en nuestras manos de un par de platos de rollitos de primavera para hacer boca, aprovechando que no se necesitan cubiertos para comerlos. Acto seguido y durante un largo rato aquello fué un espectáculo dantesco digno de recordar ya que todos nos pasamos por el forro el segundo pecado capital:

- Los chinos o japoneses, bueno dejemoslo en orientales, que estaban en la cocina salían cada dos por tres, nos miraban y decian nosequé entre ellos aunque seguro que no eran palabras bonitas por el gesto de sus rostros.
- Las camareras despedidieron a todas las mesas con un "¡adios!", un "¡hasta luego y gracias!" o similar. Y a nosotros no nos dijeron nada descaradamente, solo un pequeño gruñido que no llegamos a entender pero seguro que no era una invitación para tomar un café.
- Traian platos y los ponían todos después de nuestra situación en la cinta descaradamente tambien, para que el resto de clientes que en ese momento llenaban el local pudieran probar siquiera un triste plato.
- Con su mejor cara, aunque también podía haber sido la peor, nunca sé si rien o están enfadados, nos pidieron si queriamos ternera ("telnela" según ellos) a lo que respondimos, pobres ingénuos nosotros, afirmativamente y nos sirvieron dos platitos directamente desde la cocina para nosotros (todo un honor según creíamos). Esos platitos venían del infierno y no de la cocina, tenian como medio bote de pimienta y picaban más que un helado de wasabi con una guindilla de cuchara. Menos mal que teniamos agua para beber y con más pena que gloria nos lo comimos todo como nos enseñaron nuestras madres y maestras en el colegio de pequeños, que no te dejaban levantar del sitio hasta haberte comido todo lo que ponían en el plato.
- Cuando pedimos flanes, viendo que no pasaba ninguno por la cinta, nos los trajeron en cero coma segundos, ni los mejores mecánicos de la F1 son capaces de cambiar una rueda tan rápido. Supongo que pensaban, los pobres ilusos, que si tomábamos postre pronto se desharian de nosotros.
- El chupito de rigor de licor de flores ni de coña (ni tan siquiera un triste vaso de agua del grifo para brindar por la hazaña conseguida).
- El caso que te hacen los camareros en estos restaurantes se fué esfumando a medida que llenabamos la mesa de cadáveres en forma de platos vacíos. Sobretodo el de la camarera que trabajaba única y exclusivamente en retirarlos de nuestra mesa cual enterrador en plena época de peste los recogía por las ciudades a carretadas, hasta el punto de no despedirse de nosotros.
- Habia una jefa (o eso parecía, aunque seguro que era la dueña que se veía en la ruina) que se comió tres o cuatro de piezas de fruta. Cogiéndolas siempre justo a la altura de nuestra mesa, aunque tuviese que caminar desde la otra punta de la sala para coger la pieza que pasaba por nuestro lado y mirandonos cual señorita Rothermeier para tratar de asustarnos y ver si así dejábamos de engullir sus platos.

Como puedes ver estoy intentando hacer las paces contigo cediendo un poco a la dieta de verduras que llevaba. Y si Japón no declara la guerra a mi pequeño pueblo para aniquilar a mi grupo de amigos comedores creo que podremos llegar a un acuerdo y convivir amistosamente en mi cuerpo.

Sin más te mando un cordial saludo.
Pep.

viernes, 9 de noviembre de 2007

Carta de una barriga en peligro de extinción

Querido gordo:

Soy tu barriga, Clotilde. Sí, esa montaña horizontal de carne que tienes encima del pene, esa soy yo. Desde hace muchos años siempre he pensado que entre tú y yo había una relación especial: me cuidabas, me mimabas, me preguntabas por el estado de tu pene e incluso hablabas conmigo de los problemas que tenías con los cinturones o los pantalones. Pero de un tiempo a esta parte creo que te he hecho algo y no se el que... ¿donde están los chuletones de Ávila con vino tinto? ¿donde están los Donuts de chocolate?.

Todo empezó hace muchos años cuando tu madre te decia eso de "acábate todo lo del plato", en aquel momento empecé con mi crecimiento incluso antes que el tuyo, cosa por la que recibias apelativos como "pelotilla", "albóndiguilla con patas" o "Piraña" pero por aquel entonces no parecía importarte en absoluto.

Después tuvimos nuestros altibajos cuando te apuntaste a atletismo o a natación. Yo se que me querías y que solo practicabas deporte porque tu mamá te obligaba, pero tengo que decirte que si no llega a ser por las tabletas de chocolate Nestlé con Quelitas que te comias cuando estabas solo en casa habría muerto. Por eso te doy las gracias.

A los catorce años descubriste el McDonalds, el Telepizza y los Phoskitos. Grandes dosis de colesterol inundaban tu organismo y se depositaban en mí para mi regocijo personal, pero luego vinieron las vacas flacas cuando diste el estiron a los dieciseis años. Tuvimos otra de nuestras crisis que supiste solucionar a base de entrecottes, vino tinto, helados de chocolate y grandes tardes de cerveza con tapita.

Desde entonces habíamos vivido en paz y armonía, tú comías y yo crecía. Llegó un momento que incluso me pensé que estabas preñado, resultó ser una falsa alarma, solo tenias gases. Pero actualmente parece ser que te han entrado las ganas de joderme de nuevo, has cambiado tus hábitos alimenticios sin previo aviso: las ensaladas no me gustan, la soja, el tofu o los canónigos me revuelven el estomago. Y por si fuera poco el hecho de apuntarte a jugar a futbol implica hacer abdominales y recibir algun que otro balonazo. ¿A que viene todo esto? ¿Ya no me quieres?. Siempre he tenido una gran relacion con tus pieses a los que veia a diario y me cachondeaba de ellos por lo bien que estaba yo y lo mal que estaban ellos, ahora poco a poco los veo menos, ¡apenas ya les veo los dedos!

Es preocupante como mi atractiva figura de unicurva se ha convertido ya en bicurva y según parece, lo peor está por llegar... ¡¡y a tu edad!!. Si lo que tienes que hacer es casarte y alimentarme bien para poder ser felices como antaño, ¡hombre ya!.

Desde dos palmos más abajo que tu barbilla te pido que reconsideres la opción de jugar a futbol, que te acuerdes de las tardes de futbol en el sofá con cerveza y platos de jamón y que me dés una oportunidad.

Atentamente.
Clotilde.

martes, 30 de octubre de 2007

Salir en lunes

Hay veces que con una simple llamada de teléfono se pone en marcha toda la maquinaria imaginativa cargando la mente de buenas ideas para pasar la mejor tarde posible entre amigos.

Ayer llegando a casa sobre las 16h me llama Toni diciendo que anda por la zona y que no tiene nada que hacer. En ese momento me sentí alterado a la par de inquieto y impaciente porque sabía que una tarde tonta en la que quedas sin ningun plan aparente suele ser una tarde para recordar. Quedamos en mi casa a las 16:15h y tras estar un rato divagando y arreglando el mundo decidimos que una buena charla debe ser regada de buena cerveza así que nos dirigimos a nuestro bar de confianza fichando para el envite a Jordi (nombrado en otros posts) que no suele fallar ante tales acontecimientos y cambió sus planes bricomaniacos compulsivos por la reunión.

Ya en el bar seguimos arreglando el mundo a base de anéstesico en vaso y generosas raciones de colesterol en forma de tapa de albóndigas o croquetas. Tras bebernos el agua de los floreros decidimos ir a hacer justicia en otros bares porque todo el mundo tiene que vivir (por eso reparto equitativamente mi sueldo de mileurista entre bancos, hipotecas y bares) y tras más tapas y acabar rodeados de cervezas vacias por todas partes comenzamos a interesarnos por la vida y obra de los camareros de cada uno de los bares que conquistábamos. Una charla esta bien, pero para obtener una visión más objetiva con una segunda opinión siempre es bueno saber el punto de vista del tabernero que suele tener ganas de conversar, y gracias a nuestro buen rollo acumulado en el higado nos hicimos amigos prácicamente de todos ellos (eran hombres y mujeres, ellos y ellas, pero lo digo con el plural masculino como me enseñaron en la escuela).

Notablemente borrachos nos despedimos de Jordi y nos dirigimos a casa. Como la noche era joven y por todos es sabido los poderes curativos del Gintonic nos paramos en el único local de la zona que mantiene abiertas sus puertas durante toda la noche y tras apretarnos el primero de ellos nos cercioramos de la presencia de dos féminas.

Primero obtuvimos información privilegiada de sus situaciones gracias al camarero y posteriormente Toni, yo y nuestra verborrea etílica nos dirigimos prestos a la conquista de las mozas entre cánticos de victoria y arrullos gatunos. La calabaza fue realmente antólogica, les bastó decir un simple "¿entiendes?", y vaya si lo entendimos, dos chicas inacessibles para chicos, pero realmente no nos afectó, no nos importaba en absoluto que dos lesbianas nos mandasen a paseo asi que decidimos recoger nuestro intácto orgullo de aquella mesa y con la ayuda de otro Gintonic devolverlo a su sitio. A la media hora abandonabamos el local.

Esta mañana era de imaginar la cara mezcla entre oler mierda y estar mirando el sol con la que he llegado a la oficina, pero me da igual. Ayer fué un gran dia y que me quiten lo bailao.

lunes, 29 de octubre de 2007

De viaje... a Menorca

El jueves pasado viajé a Menorca para ir a buscar al que será mi futuro coche para, espero, muchos años. La ida sería en avión y la vuelta en barco para poder traer a mi Opel Astra a casa.

Me presento a las 6:15h en el aeropuerto, voy a sacar mi billete y, amigos, no me acordé de la memez de no poder llevar líquidos a no ser que des beneficios a los Dutty Free y cuando me dispongo a entrar con mi flamante botella de Chivas Regal como obsequio a la persona contacto que nos ha proporcionado buenos precios en los coches me mandan parar diciendo que no puedo llevar líquidos. Menos mal que no se tienen en cuenta los líquidos propios, que sino ya me veo mis huevines embolsados herméticamente. Esto del terrorismo a veces es de risa, ya me veo el diálogo:

- Azafata, dígale al piloto que nos lleve al Ayuntamiento de Madrid lo más verticalmente posible, rapidito.
- ¡Dios mio, tiene una Mirinda!

Con la ayuda de la amable señorita de facturación de Iberia conseguimos unos periodicos y una caja para guardar mi botellita y la facturamos. Aceptablemente mosqueado voy hacia la puerta de embarque y nos llevan hacia una castaña de avión turbohélice que necesita la ayuda de Dios y de un milagro para levantarse del suelo pero finalmente nos vamos volando hacia la isla de Menorca. A mitad del corto camino salen los carritos de la comida con sus correspondientes cacahuetes y zumos para avituallar al personal, pero tras un anuncio de proximidad de turbulencias veo como los carritos de los zumos y las rubias azafatas y sus respectivos cacahuetes se vuelven a su sitio. Ya me he quedado sin el puto zumo.

Viaje en general movidito, sin zumo, sin cacahuetes y sin rubias, pero llegamos al destino que era lo que interesaba en aquel momento.

Llegamos a la casa de alquiler de coches donde firmé el contrato de compra-venta de mi nuevo coche y acto seguido me fui de Mahón a Ciutadella donde saldría el barco de regreso a las 11:30 de la mañana. De Mahón a Ciutadella hay aproximadamente unos 40 minutos y cuando estaba en Ferreries, ya cerca de mi destino, me llaman de Iscomar, los valientes navegantes que me tenian que devolver a mi y a mi coche a casa, diciendo que el barco de las 11:30 se cancela por mal tiempo y que saldremos todos juntos como hermanos a las 19h del mismo dia (personalmente, y viendo las cuatro ratas que fuimos en el viaje de vuelta, creo que no les compensaba el viaje para los que éramos y nos juntaron a todos).

Pongo Stairway to Heaven en la radio del coche para tranquilizarme un poco y doy media vuelta para volver a Mahón y reunirme con unos amigos que fueron a la isla vecina para comprar un coche también. Llego, cogemos el coche de uno de ellos para ir a merendar y el mio lo dejo bien aparcadito y apartado en el parking de un supermercado. Vamos a merendar sin problemas planeando una tremenda comida a base de marisco, chuletón de Ávila, torrijas y buen vino tinto cuando me vuelven a llamar de Iscomar para decirnos que el barco se adelanta a las 16h por previsión de mal tiempo. Sin zumo, sin cacahuetes, sin chuletón, sin marisco, sin torrijas y sin vino tinto vamos a por mi coche estacionado para ir a Ciutadella a embarcar. En el reencuentro con mi coche, unas dos horas y media después de haber firmado el contrato, visualizo un rayazo en la parte delantera. Después de dedicarle unas amables palabras a la familia del anónimo autor de tal desastre cojo mi inocente coche y, hambriento, vamos hacia el barco. El camino sin problemas. Y ya en el muelle mientras nos abrian el mostrador para sacar la targeta de embarque nos fuimos a dar una vuelta buscando un sitio donde comer algo (que no encontramos). Cabe decir que durante la búsqueda de bareto no llovió y pero cuando íbamos de vuelta al muelle sin haber comido nada cayó un chubasco que nos dejó chorreando.

Embarcamos nuestros coches en aquel hierro flotante y nos acomodamos. A la señorita que eligió VHS para el viaje deberíamos haberla tirado por la borda a mitad de camino porque creo que fue de las peliculas más malas que he visto. Una pelicula de chinos mafiosos en la que el 95% del tiempo de la misma fué dedicado a explosiones, palizas a lo Jackie Chan, disparos y puñaladas. El 5% restante fue peor aun. Si el avión se movió, el barco parecía una atracción de feria. Llegamos a Mallorca con nuestros cochecitos, más concretamente a Alcudia, y bastante mareados nos vamos hacia nuestras respectivas mientras empieza a caer una ténue llovizna.

Si habeis conseguido leer todo el ladrillazo sin bostezar sois unos campeones.

sábado, 27 de octubre de 2007

¿Donde aparco?

Este es el relato de mi amigo Jordi un dia de lluvia intentando llegar a su casa para comer. Asi se te quita el hambre como mínimo:

Ayer me pasé un poco más de una hora para aparcar en mi barrio, vivir en Palma es muy bonito porque tienes de todo, bares, mujeres, tiendas, gente por todos los lados y coches, muchos coches que el día que llueve parece que se reproducen como los Gremlins, ¿qué pasa? ¿que los guardan en sus cuevas y sólo los sacan el día que llueve? ¿lo hacen para molestar y crear el caos en la ciudad?. Lo que más jode es que no porque tengas más vehículos circulando en las calles, vayas a encontrar más espacios donde aparcar tu coche, al contrario, un día de lluvia la cantidad de espacios de parking se reduce a un 20% de lo acostumbrado, es decir, a mayor cantidad de coches por en medio menor es la cantidad de espacios en las calles. ¿Por qué? pues esa gente que aprovecha que llueve para que se le limpie el coche y lo saca del garaje y circula y aparca donde jamás aparcaría en un día soleado. Por esa gente que, aún teniendo limpio el coche, lo saca por joder les mando un "irosatomarporelculo".

Y voy a tratar de evitar comentarios sobre los conductores porque entonces puedo ponerme violento verbalmente, porque todos se vuelven estúpidos (o nos volvemos porque seguramente algún otro habrá pensado lo mismo de mí), circulamos más despacio, no respetamos las normas de circulación y preferencia en los cruces, cambiamos de carril sin avisar y todo esto en mojado... Ni que fuéramos unos Hamilton o unos Alonso, pues la verdad prefiero ser Raikonnen que calladito, calladito se ha ganado un buen sitio.

Y un buen sitio es lo que me faltó a mi ayer, siempre llegaba segundo a todos los sitios, siempre tenia a uno por delante que aparcaba dónde podía haber aparcado yo de haber sido más rápido, esa mujer lenta de reflejos hizo que otro me robara el sitio que tenia visto o por no haber respetado la preferencia de paso, ese cabrón me pisó el sitio junto a la puerta de mi casa. Poco a poco me iba desesperando y las palabras feas iban in crescendo.

He dejado de fumar pero Dios lo que habría dado ayer por fumarme uno tras otro a ver si me quitaba los nervios, al final lo único que conseguí fue un constipado por sacar la cabeza por la ventanilla bajo la lluvia para insultar a la vieja que CAMINABA por en medio de la calzada para no mojarse los zapatos con los charcos de la acera. Menos mal que encontré un sitio y pude aparcar porque estaba pensando en tirar el coche al torrente de La Riera y que se lo llevara el agua.

viernes, 19 de octubre de 2007

Amor doble

Hay veces que salen a la luz noticias que no te acabas de creer cuando las lees:
"Un hombre y una mujer que contactaron por Internet y se enamoraron tras intercambiar mensajes electrónicos, eran marido y mujer en la vida real, a los que sus problemas conyugales empujó a buscarse un alivio en la Red."

Después se divorciaron alegando infidelidad. Agárrate las pelotas.

Sus problemas conyugales les hicieron refugiarse en la ciber compañia de otra persona a través de la red. Ella, apodada Caramelita, y él, conocido por Tiburón, viendo que su relación a través de la red funcionaba a la perfección decidieron un dia dar el paso a conocerse en persona, y como podeis imaginar, la cara de besugos de ambos debió ser digna de salir en el Youtube.

Lo normal es preguntarse como es posible que una relación "en directo" no funcione de ninguna manera y que la misma relación en entorno cibernético pueda ser una muestra continua de cariño y comprensión y funcione a las mil maravillas. Esta pareja encontró el inicio de la relación con la persona amada dentro de un ordenador y lo que encontró esperando en aquel bar fué el final de su relación.

Todos los comienzos son bonitos, lo importante es mantenerlo, lo difícil... conseguirlo.

Luego dicen que los psicólogos no tienen trabajo.

martes, 16 de octubre de 2007

Tapalma

Con motivo del Tapalma, Jordi y un servidor nos pusimos manos a la obra en nuestro rol de titiriteros, llegando incluso a la ventriloquia, para conseguir reunir un buen grupo de Amigos De La Cerveza (ADLC) y con todo el equipo dirigirnos raudos a regar nuestras barrigas de tan refrescante brebaje y de sus consecuentes tapas acompañantes. Después de intercambiar algunas llamadas telefónicas e innumerables mails. José Luis Moreno (léase Jordi) y yo ya teniamos atados a nuestros Rockefellers, Monchitos y Macarios.

Cabe decir que ninguno de los asistentes habiamos ido nunca a ninguna de las otras dos ediciones, pero nuestra mentalidad inocente y cervecera nos hizo pensar en una Palma disfrazada de Granada. Pobres ilusos.

Después de que se hiciese un claro entre las nubes y cesase la lluvia en la capital balear nos dirigimos a la Plaza España para empezar el itinerario que nos marcaba el mapa. Sedientos, hambrientos, curiosos y expectantes nos dirigimos al primer local del que no recuerdo el nombre porque, basicamente, no volveré a pisar en algun tiempo, y alli empezó el inicio del fin. Unos veinte minutos largos para poder comunicarnos con el camarero (solo habia uno, lento y tosco en sus movimientos, y ademas la cola era considerable), nos sirve unos vasitos de cerveza que bien podrian ser chupitos de bar de pueblo (los que pidieron vino para acompañar se encontraron con un Gran Reserva de octubre del 2007 de las Bodegas Perico de los Palotes Hacendado) y una mini tapa que por su tamaño bien podria ser el tapón de corcho del tintorro. Precio: unos 3,30 euros por barba. A los pocos minutos habiamos evacuado el local igual de hambrientos, sedientos y bastante menos expectantes.

Nuestra tarde de tapeo habia sido frustrada por el pijerio que abunda nuestros bares palmesanos. ¿Donde está el Bar Minero cuando se le necesita? ¿Y el Bar Manolo?. Los mileuristas que se creen millonarios deberian ser abofeteados con una compresa usada hasta hacerles ver donde están y lo que provocan, hacen subir el precio de la preciada y codiciada birra y de la guarnición en forma de tapa, pincho de tortilla o variantes.

Personalmente me parece muy bien que se haga una feria que englobe esta categoria gastronómica pero debería saberse en el modo que se hace. Es cierto que internacionalmente el tapeo está entrando con fuerza en la alta cocina pero eso no se deberia trasladar a una feria, ferias que tradicionalmente van destinadas a la prole. Esta es una feria creada por y para los bares distinguidos de Palma.

Vivan los bares que te ponen fútbol, donde el camarero es un tipo curioso que te habla de fútbol, de las hipotecas o de la rubia de culo prieto que acude al bar por las mañanas y te sirve la cerveza después de rascarse el trasero. Fuera los bares que te ponen una ridícula copa y te sablean la cartera sólo porque el local está de moda o porque los camareros van correctamente vestidos y no hay una triste cáscara o colilla en el suelo, señal de que unos míseros cacahuetes seguro que no te dan para acompañar.

La cerveza acompañada sabe mejor y a Mahou pongo por testigo que encontraré (y publicaré) una ruta alternativa de tapas diaria en bares de barrio que satisfaga el verdadero significado del tapeo. Por eso juntemos nuestras fuerzas y unámonos todos los amantes y amigos de la cerveza en la búsqueda del bareto perdido. Desde aquí, te pido a ti que estás leyendo esto y a todos los que escuchen la llamada que nos ayuden con sus consejos y recomendaciones para llegar a este esperado fin.

viernes, 5 de octubre de 2007

La tormenta perfecta

¡¡El mileranismo va a llegar!! No es coña, está claro porque después de los desastres naturales que nos cuenta cada poco tiempo Susana Griso, la mayoria en zonas tropicales, he tenido que sufrir uno en Mallorca, donde no es nada habitual.

Ayer por la tarde sobre las 17:30h en la pequeña isla de Mallorca oscureció. Poco después llegaba una tormenta huracanada que dejó la Ciudad de Palma como un solar. Una veintena de heridos, uno de ellos crítico; cientos de coches dañados; miles de árboles arrancados; torres de alta tensión derribadas; ventanas reventadas; naves industriales devastadas; caos histórico de tráfico (cuatro horas después de la tormenta aun duraba el atasco en mi calle); escapes de gas; inundaciones; torrentes a punto de desbordarse; colegios afectados; el estadio de Son Moix con el techo destruido; parte del psiquiátrico evacuado; accidentes múltiples.


Como podeis imaginar pérdidas materiales muchas, menos mal que las pérdidas humanas en el momento que escribo estas lineas sigue siendo nulo.


Y yo me pregunto... ¿Para que tenemos Instituto Nacional de Meteorologia si no nos avisa cuando va a pasar un desastre de estos?. Muchos mallorquines queremos una explicación.

martes, 2 de octubre de 2007

Dieta de la sobrasada

Me encuentro tumbado en la cama intentando dormir plácidamente pero mi volumen estomacal no me lo permite porque cuando duermo de barriga me es imposible tener los pies y la cabeza apoyados al mismo tiempo en la cama dando una imagen cóncava muy patética. Luego pasa lo que pasa, si decido apoyar la cabeza dejando los pieses al aire se me sube la sangre a la cabeza y me levanto con una 'resaca' peor que la del domingo y si hago lo contrario me quedo sin sangre en la azotea y cuando me despierto estoy más tonto que el concursante medio de GH.

Pienso en que asi como estoy tendré que tirar o regalar todo mi calzado con cordones al no llegar para atarlos, pienso que los cinturones serán a partir de ahora simples tiritas para mi barriga, pienso en el numero de "X" que acompañarán a la "L" de las camisetas, pienso en que los hoteles de Todo Incluido pueden provocar obesidad (por cierto, deberian avisarlo al hacer tu reserva asi como avisan en las cajetillas que el fumar puede matar).

Oigo música intercalada entre frases publicitarias y un "pip pip piiiip, son las siete". Me veo tumbado en la cama con la cabeza y los pies apoyados al mismo tiempo en la cama, me doy cuenta que es martes y son las siete de la mañana. Digo "mierda" en voz baja y me levanto para empezar un nuevo dia de trabajo.


PD: Después de un verano de buen comercio y buen bebercio (siguiendo el lema del "que no falte de nada") y de más de un mes que llevo sin hacer ejercicio por la recuperación de mi puto querido esguince me he dado cuenta que estoy más inchado que un globo aerostático. Lo he decidido. Mañana me pongo a dieta, o no.